Los cuatro títulos protagonizados por el
Jefe Maestro en una única compilación. Más de cien mapas multijugador y
contenido para aburrir en el estreno de John 117 en Xbox One. Un gran
anticipo para lo que está por venir con Halo 5: Guardians, introducido
con la serie Halo: Night, también estrenada con este título.
Cuando analizamos Halo: The Master Chief Collection, lo hicimos en unas
condiciones ideales. Tal y como explicamos en el texto, el multijugador
pudimos probarlo en un evento en Londres. Allí, las partidas que se
hacían en cualquiera de los títulos de este recopilatorio, la
organización de equipos, elección de modalidades y demás funcionaba sin
ningún contratiempo. Pero la realidad ha sido totalmente distinta.
Varias semanas después del lanzamiento de uno de los recopilatorios más
esperados del año, el online no funciona en las condiciones óptimas que
se le exige a un producto de estas características. Halo, santo y seña
de las plataformas Microsoft. Por eso, hemos actualizado el análisis
revisando la nota y adecuándola a la situación actual. La semana pasada
tenía que llegar un parche que mejorara los elementos online del juego,
pero el resultado no ha sido el deseado.
Uno de los atractivos de
este juego era poder acceder a más de cien mapas de los cuatro Halo
numerados y a decenas de modalidades. Algunos, como Halo y Halo 2, se
podían disfrutar online cuando no era posible a día de hoy en ningún
otro lugar. Se añadieron rediseños de mapas de Halo 2. Sobre el papel,
excelente. Lo que probamos nosotros, lo que esperábamos: un multijugador
enorme y eterno. La realidad: bien distinta. ¿Se pueden jugar partidas
matchmaking a día de hoy? sí, con dificultades. Y con tantos problemas
que el usuario puede desistir fácilmente y acabar sintiéndose engañado.
El
sistema de búsquedas es tremendamente inconsistente a pesar del parche
de 1,5 gigas que recibimos la semana pasada. Puedes estar varios minutos
esperando que encuentre alguna partida. Y puede encontrarla y echarte
por algún error sin llegar a empezarla. Al final, si se consigue estar
dentro, podemos acabar fuera varios jugadores sin motivo aparente
(Internet, en casa, sigue funcionando). Esto, junto a un desequilibrio
de equipos absurdo a la hora de conformar las partidas (equipos con seis
jugadores, los rivales con tres) hacen que la experiencia acabe estando
muy alejada de lo que uno puede esperar. Si es que llega a haber
experiencia, porque la búsqueda puede estar largos espacios de tiempo
(más de diez minutos) antes de ubicarnos en alguna partida. Y uno puede
cansarse de esperar, lógicamente.
Por el camino, modos de juego
que han desaparecido, sin rastro de juego clasificatorio según rango en
algunas modalidades (esta semana volverá la lista Rumble pero sin filtro
por rangos), algo que no se arreglará hasta que se solucionen los
problemas de matchmaking, lag evidente en muchas partidas incluido en el
cooperativo en línea de las campañas y la presencia de algunos bugs
menores en la interfaz tras la actualización. El resultado final,
desalentador. 343i anunció y ha reiterado esta semana que siguen
trabajando para mejorar todos estos problemas, pero el tiempo apremia y
tres semanas después, la realidad es que el juego está lejos de ser el
excelente recopilatorio que valoramos en unas condiciones que, tal y
como ha quedado demostrado, no eran las